
















Las primeras 48 horas después que el diente está afuera de la boca es crítico. Para maximizar un aislamiento exitoso, durante este tiempo el diente debe prepararse, empaquetarse, enviarse y ser recibido en el laboratorio.
La contribución más importante que usted puede hacer al éxito de este proceso es estar preparado, para la próxima vez que el diente de leche de su niño esté flojo.
Nuestro proceso patentado nos permite mantener estas valiosas células almacenadas aun cuando el donante
llega a una edad adulta. Esto asegura el potencial para el tratamiento de la enfermedad en el momento
en que más se necesita.
Nosotros entendemos el interés continuo por su inversión, por lo que actualizamos continuamente a todos nuestros clientes sobre los últimos avances en el campo de la investigación y la aplicación de tratamiento con células madre. También verificamos regularmente todos nuestros procesos para asegurarnos que cumplimos constantemente
las normas requeridas y seguimos operando dentro de las estrictas directrices de regulación.
